
No entiendo ni chino ni japonés, pero sí que sé entender las imágenes que nos deja esta web, una receta para esos días de bajón en la que un poco de chocolate nos puede dar la vida, pero si nos encontramos con la disyuntiva de: Chocolate negro, o chocolate blanco… Pues ahora yo os voy a dar la solución.
Recete bien sencilla.
Ingredientes
- 1 tableta de chocolate blanco
- 1 tableta de chocolate con leche o negro, eso es al gusto

Utensilios
- 2 cacerolas
- 1 lengua de gato, aunque con una cuchara sopera nos vale.
- 1 molde del tamaño suficiente como para que nos quepa las dos tabletas derretidas.
- Film de plástico.
Preparación
- Calentamos las tabletas de chocolate por separado hasta que se derritan, para que no se os pegue ni se queme el chocolate es aconsejable moverlo con una cuchara de madera.

- Una vez derretidos los chocolates los vertimos en el mismo molde, y con la ayuda de la lengua de gato rebañamos las cacerolas para que no quede nada dentro (la lengua de gato es un utensilio en forma de paleta, el extremo más ancho es muy suave y blando lo que ayuda a rebañar los recipientes) , los movemos un poco, para que quede curioso a la vista. Atentos, no lo remováis mucho, lo justo para que los dos colores, blanco y marrón chocolate, se entremezclen.
- Colocamos el film de plástico por encima del molde.

- Al frigorífico hasta que endurezca.
La presentación ya depende de cada uno, yo personalmente lo he partido en cuadraditos y lo he servido en un plato con una hoja de menta, y os aseguro que he quedado como un magnífico repostero.
Vía: CakePia
Gizmaniacos
Atrapavídeos